quinta-feira, 1 de janeiro de 2026

CRÓNICA - TORTILLA DE PATATAS: EL SABOR TRADICIONAL DE ESPAÑA EN TU COCINA - CON CLAVE DE RESPUESTAS

 Crónica - Tortilla de Patatas: El Sabor Tradicional de España en tu Cocina

        O espanhol Juan descreve os ingredientes, utensílios de cozinha necessários e ensina você a preparar seu prato favorito: a tortilla de batatas!

       Una de mis recetas favoritas es la tortilla de patatas, un plato clásico de la gastronomía española. Para prepararla, necesitaremos ingredientes simples: huevos, patatas, cebolla, sal y aceite de oliva.

Fonte: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhv8S6ffalUXYX461rBS7bQk5IBZBUlO8pL6uWqQzJQrYrz1rIrhD81NmPyfLjFVZ790zPs28eod1jxRXeppQ9sZRV0hCCn6Mgc4V5-2gRLPgshggj7SEzF4F3wzG83WyJOjtnrwACeS-tQtRmM55yY4rVKcls2jbRqWYKDCv6b4bqkBgivyv2Y1qvchAY/s1600/TORTILLA.jpg


         Primero, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finas. También cortamos la cebolla en trozos pequeños. Luego, calentamos un poco de aceite en una sartén grande y freímos las patatas y la cebolla hasta que estén doradas y tiernas.

          Mientras tanto, batimos los huevos en un bol grande y añadimos un poco de sal al gusto. Cuando las patatas y la cebolla estén listas, las agregamos al bol con los huevos batidos y mezclamos bien. Es el momento de corregir de sal si es necesario.

          Después, calentamos un poco más de aceite en la sartén y vertemos la mezcla de huevos, patatas y cebolla. Cocinamos a fuego lento durante unos minutos, hasta que la tortilla esté cuajada por un lado.

         Luego, con la ayuda de un plato grande, damos la vuelta a la tortilla para que se cocine por el otro lado. Cocinamos unos minutos más hasta que esté dorada y bien cocida por dentro.

          Finalmente, retiramos la tortilla del fuego y la dejamos reposar unos minutos antes de cortarla en porciones y servirla, preferiblemente, a temperatura ambiente. ¡Y listo! Una deliciosa tortilla de patatas lista para disfrutar en cualquier ocasión. ¡Buen provecho!

 Comprensión de texto

 01.  De acordo com o texto, quais são os ingredientes necessários para preparar a tortilla?

       A.   Ovos, batatas, queijo, pimenta e óleo.

      B.   Batatas, leite, manteiga, sal e cebola.

      C.  Ovos, batatas, cebola, sal e azeite de oliva.

      D.  Ovos, farinha, batatas, açúcar e azeite.

 02.  Qual é o primeiro passo da preparação descrito por Juan?

A.   Aquecer o azeite na frigideira.

B.   Descascar as batatas e cortá-las em fatias finas.

C.   Misturar tudo em um prato grande.

D.   Bater os ovos em uma tigela grande.

03.  O que Juan sugere usar para ajudar a virar a tortilla na frigideira?

A.   Um prato grande.

B.   As próprias mãos.

C.   Uma colher de pau.

D.   Uma espátula de metal.

 04.  Segundo o texto, como deve estar o fogo enquanto a tortilla doura na frigideira?

    A.  Fogo médio apenas no final.

    B. Fogo muito alto para ser rápido.

    C.  Fogo baixo (lento).

    D.  A receita não menciona a temperatura do fogo.

 05.  Qual é a recomendação final de Juan sobre como servir a tortilla?

      A.   Servi-la preferencialmente em temperatura ambiente.

      B.   Servi-la gelada, direto da geladeira.

      C.   Servi-la apenas com pão francês.

      D.   Servi-la imediatamente, ainda muito quente.

 

 

 

CRÓNICA - MADRID: MÁS QUE UNA CIUDAD, UN LATIDO EN MI CORAZÓN - CON CLAVE DE RESPUESTAS

 Crónica - Madrid: Más que una ciudad, un latido en mi corazón

 

           Maribel, natural de Madrid, capital da Espanha, fala sobre a vida de sua cidade:

Sí, pues… Nací en Madrid, una ciudad que siempre llevo en el corazón. Es un lugar lleno de vida, de historia y de contrastes. Lo que más me fascina de Madrid es su energía, esa mezcla de modernidad y tradición que se refleja en cada rincón.´

Fonte: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi-_tkMtfQJ-SBau_YJFgUf4x1DHJOoHhIC6ptZ2ASF-S_BRxR6Jj8rl_dhTOVFsXiF3wFUanLISBTAwYM54joRPDs1Ab4TtinlYHtY3dscQc_0dCclBFLqaPOqwqhW3iO_DygwR3tS78HJgaWJlVIMvq3xVXtVSyVF1dirpcFd40ap7k6LXniG4ANw_8g/s320/madrid_8-UX.jpg


         Una de las cosas que más disfruto es la oferta cultural. Puedes salir a pasear por el centro histórico y encontrarte con monumentos y plazas impresionantes, como el Palacio Real o la Puerta del Sol. Y luego, puedes disfrutar de una deliciosa cena en uno de los numerosos restaurantes que ofrecen comida típica española.

          Pero lo que realmente hace especial a Madrid es su gente. Los madrileños son cálidos, amables y están siempre dispuestos a ayudar. Además, les encanta disfrutar de la vida, ya sea tomando una caña en una terraza o bailando hasta altas horas de la madrugada en una discoteca.

          Por supuesto, como en todas partes, también hay problemas. La crisis económica ha golpeado duro a muchos madrileños, pero a pesar de eso, siguen adelante con una actitud positiva y una sonrisa en el rostro.

         En resumen, Madrid es una ciudad que lo tiene todo: historia, cultura, buena comida y gente encantadora. No me imagino viviendo en otro lugar.

Comprensión de texto

01. Según el texto, ¿qué es lo que más le fascina a Maribel de su ciudad natal?

A.  Que es una ciudad muy tranquila y silenciosa.

B.  La ausencia total de problemas económicos.

C.  Solo los monumentos del centro histórico.

D.  Su energía y la mezcla de modernidad y tradición.

 

02.  ¿Cuáles son los dos lugares específicos que Maribel menciona como ejemplos del centro histórico?

A.  El Museo del Prado y el Parque del Retiro.

B.  La Plaza Mayor y la Gran Vía.

C.  El Palacio Real y la Puerta del Sol.

D.  La Catedral de la Almudena y el Estadio Bernabéu.

 

03.  ¿Cómo describe la autora a los habitantes de Madrid (los madrileños)?

A.  Serios, distantes y poco colaboradores.

B.  Cálidos, amables y siempre dispuestos a ayudar.

C.  Personas que no disfrutan de la vida nocturna.

D.  Gente que prefiere quedarse siempre en casa.

 

04.  A pesar de la crisis económica, ¿cuál es la actitud de los madrileños según el texto?

A.  Una actitud negativa y de rendición.

B.  Una actitud positiva y una sonrisa en el rostro.

C.  Deciden mudarse a otras ciudades para escapar.

D.  Indiferencia total hacia los problemas de la ciudad.

 

05.  ¿Qué conclusión saca Maribel sobre su vida en Madrid al final de la crónica?

A.  Que la ciudad tiene demasiados problemas para ella.

B.  Que prefiere la modernidad a la tradición.

C.  Que es una ciudad que lo tiene todo y no se imagina viviendo en otro lugar.

D.  Que le gustaría vivir en una ciudad más tranquila.

 

 

segunda-feira, 14 de julho de 2025

HOMENAJE: EN RECUERDO DE PAUL AUSTER - CON CLAVE DE RESPUESTAS

 HOMENAJE: EN RECUERDO DE PAUL AUSTER

 

Ayer murió Paul Auster, uno de los grandes novelistas de los últimos cuarenta años. Esta entrada quiere rendir homenaje al escritor que nos ha acompañado durante muchas horas de lectura y que, sin duda, siempre nos ha hecho disfrutar por su enorme talento a la hora de narrar y crear historias y nos ha invitado a reflexionar sobre esas cuestiones vitales y existenciales que siempre nos preocupan a los humanos (la amistad, el amor, la soledad, el azar, el miedo o la locura). 

Fuente: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj054F_Az9BNAgVA0Nsp0SfolsV3-Bjk7MzeAEqoolEC2issGLOl00DY5pE9wbWATMGNGrgE82_UMW2upss5tcfSfbJ2HTdKoMHjBLBF7gW6pQp5w6xLAKzseNeh2BALB6JAp2ANI4UqgP2rHchCE9FEO7NQTawum8Gbyrti1MCmcmAH-aPpkD_6MrAnoQ/s1600/pAUL.jpg


Cualquiera de los comienzos de sus novelas podría ser una estupenda invitación a la lectura de este autor estadounidense. Desde La invención de la soledad, la primera,  a Baumgartner, la última, pasando por El libro de las ilusiones o Leviatán o El palacio de la luna o 4, 3, 2, 1, cualquiera atrapa al lector en un mundo del que ya no puedes salir igual que has entrado. 

He elegido las primeras páginas de Ciudad de cristal, novela de su Trilogía de Nueva York, porque plasman a la perfección muchas de esas constantes temáticas y estilísticas del autor. Para los lectores del blog, muchos de ellos muy jóvenes, puede ser una magnífica forma de entrar en ese personal mundo de Auster.

        

      Todo empezó por un número equivocado, el teléfono sonó tres veces en mitad de la noche y la voz al otro lado preguntó por alguien que no era él. Mucho más tarde, cuando pudo pensar en las cosas que le sucedieron, llegaría a la conclusión de que nada era real excepto el azar. Pero eso fue mucho más tarde. Al principio, no había más que el suceso y sus consecuencias. Si hubiera podido ser diferente o si todo estaba predeterminado desde que la primera palabra salió de la boca del desconocido, no es la cuestión. La cuestión es la historia misma, y si significa algo o no significa nada no es la historia quien ha de decirlo.

         En cuanto a Quinn, no es preciso que nos detengamos mucho. Quién era, de dónde venía y qué hacía tienen poca importancia. Sabemos, por ejemplo, que tenía treinta y cinco años. Sabemos que había estado casado, que había sido padre y que tanto su esposa como su hijo habían muerto. También sabemos que escribía libros. Para ser exactos, sabemos que escribía novelas de misterio. Escribía estas obras con el nombre de William Wilson y las producía a razón de una al año aproximadamente, lo cual le proporcionaba suficiente dinero para vivir modestamente en un pequeño apartamento en Nueva York. Como no dedicaba más de cinco o seis meses a una novela, el resto del año estaba libre para hacer lo que quisiera. Leía muchos libros, miraba cuadros, iba al cine. En verano veía los partidos de béisbol en la televisión; en invierno iba a la ópera. Más que ninguna otra cosa, sin embargo, le gustaba caminar. Casi todos los días, con lluvia o con sol, con frío o con calor, salía de su apartamento para caminar por la ciudad, sin dirigirse a ningún lugar concreto, sino simplemente a donde le llevaran sus piernas.

         Nueva York era un espacio inagotable, un laberinto de interminables pasos, y por muy lejos que fuera, por muy bien que llegase a conocer sus barrios y calles, siempre le dejaba la sensación de estar perdido. Perdido no sólo en la ciudad, sino también dentro de sí mismo. Cada vez que daba un paseo se sentía como si se dejara a sí mismo atrás, y entregándose al movimiento de las calles, reduciéndose a un ojo que ve, lograba escapar a la obligación de pensar. Y eso, más que nada, le daba cierta de paz, un saludable vacío interior. El mundo estaba fuera de él, a su alrededor, delante de él, y la velocidad a la que cambiaba le hacía imposible fijar su atención en ninguna cosa por mucho tiempo. El movimiento era lo esencial, el acto de poner un pie delante del otro y permitirse seguir el rumbo de su propio cuerpo. Mientras vagaba sin propósito, todos los lugares se volvían iguales y daba igual dónde estuviese. En sus mejores paseos conseguía sentir que no estaba en ningún sitio. Y esto, en última instancia, era lo único que pedía a las cosas: no estar en ningún sitio. Nueva York era el ningún sitio que había construido a su alrededor y se daba cuenta de que no tenía la menor intención de dejarlo nunca más.

         En el pasado Quinn había sido más ambicioso. De joven había publicado varios libros de poesía, había escrito obras de teatro y ensayos críticos y había trabajado en varias traducciones largas. Pero bruscamente había renunciado a todo eso. Una parte de él había muerto, dijo a sus amigos, y no quería que volviera a aparecérsele. Fue entonces cuando adoptó el nombre de William Wilson. Quinn ya no era la parte de él capaz de escribir libros, y aunque en muchos sentidos Quinn continuaba existiendo, ya no existía para nadie más que para él.

         Había seguido escribiendo porque era lo único que se sentía capaz de hacer. Las novelas de misterio le parecieron una solución razonable. Le costaba poco inventar las intrincadas historias que requerían y escribía bien, a menudo a pesar de sí mismo, como sin hacer ningún esfuerzo. Dado que no se consideraba autor de lo que escribía, tampoco se sentía responsable de ello, y por lo tanto no estaba obligado a defenderlo en su corazón. William Wilson, después de todo, era una invención, y aunque había nacido dentro del propio Quinn, ahora llevaba una vida independiente. Quinn le trataba con deferencia, a veces incluso con admiración, pero nunca llegó al punto de creer que él y William Wilson fueran el mismo hombre. Por esta razón no asomaba por detrás de la máscara de su seudónimo. Tenía un agente, pero nunca le veía. Sus contactos se limitaban al correo, y con ese propósito Quinn había alquilado un apartado en la oficina de correos. Lo mismo ocurría con el editor, que le pagaba todos sus honorarios y derechos a través del agente. Ningún libro de William Wilson incluía una fotografía del autor o una nota biográfica. William Wilson no aparecía en ninguna guía de escritores, no concedía entrevistas y todas las cartas que recibía las contestaba la secretaria de su agente. Que Quinn supiera, nadie conocía su secreto. Al principio, cuando sus amigos se enteraron de que había dejado de escribir, le preguntaban de qué pensaba vivir. Él les contestaba a todos lo mismo: que había heredado un fondo fiduciario de su esposa. Pero la verdad era que su esposa nunca había tenido dinero. Y la verdad era que él ya no tenía amigos.

         Hacía ya más de cinco años. Ya no pensaba mucho en su hijo y recientemente había quitado la fotografía de su mujer de la pared. De vez en cuando, sentía de repente lo mismo que cuando tenía al niño de tres años en sus brazos, pero eso no era exactamente pensar, ni siquiera era recordar. Era una sensación física, una impronta que el pasado había dejado en su cuerpo y sobre la cual él ya no tenía control. Estos momentos se producían cada vez con menos frecuencia y en general parecía que las cosas habían empezado a cambiar para él. Ya no deseaba estar muerto. Al mismo tiempo, no se puede decir que se alegrara de estar vivo. Pero por lo menos no le molestaba. Estaba vivo, y la persistencia de este hecho había empezado poco a poco a fascinarle, como si hubiera conseguido sobrevivirse, como si en cierto modo estuviera viviendo una vida póstuma. Ya no dormía con la lámpara encendida y desde hacía muchos meses no recordaba ninguno de sus sueños.

 Comprensión de texto


01. ¿Qué motivó la elección de "Ciudad de cristal" para rendir homenaje a Paul Auster?

   a. Es la novela más famosa del autor.

   b. Plasma perfectamente las constantes temáticas y estilísticas del autor.

   c. Es la última novela que escribió antes de su muerte.

   d. Es la novela favorita de los lectores del blog.

02. Según el texto, ¿cuál fue el origen del suceso que dio inicio a la historia de Quinn en "Ciudad de cristal"?

   a. Un encuentro casual en la calle.

   b. Un número de teléfono equivocado.

   c. Una carta misteriosa.

   d. Un sueño recurrente.

03. ¿Qué hacía Quinn durante la mayor parte del año cuando no estaba escribiendo sus novelas de misterio?

   a. Viajaba por el mundo.

   b. Daba clases de escritura.

   c. Leía, iba al cine, veía béisbol y ópera, y caminaba por la ciudad.

   d. Se dedicaba a investigar casos criminales.

04. ¿Qué representaba Nueva York para Quinn cuando salía a caminar?

   a. Un lugar lleno de oportunidades y nuevas amistades.

   b. Un espacio inagotable y un laberinto donde se sentía perdido.

   c. Un refugio seguro lejos de sus problemas.

   d. Una fuente de inspiración para sus novelas.

05. ¿Por qué Quinn utilizaba el seudónimo de William Wilson para sus novelas de misterio?

     a. Quería proteger su identidad de sus fans.

     b. Una parte de él había muerto y no quería ser responsable de esas obras.

     c. Su editor le exigió un nombre diferente para ese género.

     d. William Wilson era el nombre de un amigo cercano.

 

 

 

 

domingo, 13 de julho de 2025

ARTÍCULO DE OPINIÓN: UNA LECTURA IMAGINATIVA DEL "QUIJOTE" POR PAUL AUSTER - CON CLAVE DE RESPUESTAS

 ARTÍCULO DE OPINIÓN: UNA LECTURA IMAGINATIVA DEL “QUIJOTE” POR PAUL AUSTER

 

Hoy también puede ser un buen día para recordar la admiración de Paul Auster por Miguel de Cervantes y su Don Quijote de la Mancha. Sabemos que el autor norteamericano  elogió muchas veces al autor español y sabemos también que su obra pertenece a la estirpe cervantina, por la naturaleza de sus héroes y por el empleo de sus técnicas literarias. 

Fuente: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhZ5YyqTE0uittdURi_qYgCeftKY-4xJIDozqt4PwBk8hNKJcE6JdgcIGj0lh0hxNLzsr8HkMp41v3pORHaV1htkTnk0hCnyGWN5_PaiDLBaV7xWu-YK3NDMeYL5D37BfEc8JuNKwMHwCgN_g5zLj-PxMq5487NLdLoSJRfqCzn9hV8wKzgl1bWH3NnnrY/s320/QUIJOTE.jpg


En la obra cervantina está en germen todo lo que la ficción narrativa ha desarrollado posteriormente y Auster lo recrea en sus novelas magistralmente: los límites entre realidad y ficción, la relación entre lectura y escritura, el juego entre autor y narrador, la interpolación de una historia en otra, la ironía y la parodia como recursos narrativos,...   Incluso en varias de sus novelas  hace referencia a la obra de Cervantes. Por ejemplo, en la cervantina La ciudad de cristal, en su capítulo 10, se recoge esta lectura imaginativa de Don Quijote que cuenta el personaje Auster al protagonista Quinn, un moderno héroe caballeresco.

[…] Había pan y mantequilla, más cerveza, cuchillos y tenedores, sal y pimienta, servilletas y tortillas, dos, rezumando en unos platos blancos. Quinn comió con descarada voracidad, devorando la comida en lo que parecía cuestión de segundos. Después hizo un gran esfuerzo para calmarse. Las lágrimas acechaban misteriosamente detrás de sus ojos y su voz temblaba al hablar, pero de alguna manera consiguió dominarse. Para demostrar que no era un ingrato egocéntrico, empezó a preguntarle a Auster por su trabajo. Auster se mostró algo reticente, pero al fin reconoció que estaba trabajando en un libro de artículos.El que estaba escribiendo en aquel momento versaba sobre Don Quijote.

—Uno de mis libros favoritos —dijo Quinn.

—Sí, mío también. No hay nada comparable.

Quinn le preguntó por el ensayo.

—Supongo que podría considerarse especulativo, ya que en realidad no pretendo demostrar nada. De hecho, está escrito irónicamente. Una lectura imaginativa, supongo que podríamos llamarlo.

—¿Cuál es su tesis?

—Principalmente tiene que ver con la autoría del libro. Quién lo escribió y cómo lo escribió.

—¿Hay alguna duda?

—Por supuesto que no. Pero me refiero al libro dentro del libro que Cervantes escribió. El que imaginó que estaba escribiendo.

—Ah.

—Es muy sencillo. Cervantes, no sé si lo recuerda, se esfuerza mucho por convencer al lector de que él no es el autor. El libro, dice, lo escribió en árabe Cide Hamete Benengeli. Cervantes describe cómo descubrió por azar el manuscrito un día en el mercado de Toledo. Contrató a alguien para que se lo tradujera al castellano y después se presenta a sí mismo únicamente como el corrector de la traducción. De hecho, ni siquiera puede garantizar la exactitud de la traducción.

—Y sin embargo luego dice —añadió Quinn— que la de Cide Hamete Benengeli es la única versión auténtica de la historia de don Quijote. Todas las otras versiones son fraudes, escritas por impostores; insiste mucho en que todo lo que se cuenta en el libro sucedió realmente.

—Exactamente. Porque, después de todo, el libro es un ataque a los peligros de la simulación. No podía fácilmente presentar una obra de la imaginación para hacer eso, ¿verdad? Tenía que afirmar que era real.

—Sin embargo, siempre he sospechado que Cervantes devoraba aquellos viejos libros de caballería. No puedes odiar algo tan violentamente a menos que una parte de ti lo ame también. En cierto sentido, don Quijote no era más que un doble de Cervantes.

—Estoy de acuerdo. ¿Qué mejor retrato de un escritor que mostrar a un hombre que ha quedado embrujado por los libros?

—Precisamente.

—En cualquier caso, puesto que se supone que el libro es real, de ello se deduce que la historia tiene que estar escrita por un testigo ocular de los sucesos que en ella ocurren.

Pero Cid Hamete, el autor reconocido, no aparece nunca. Ni una sola vez afirma estar presente cuando los sucesos tienen lugar. Por lo tanto, mi pregunta es ésta: ¿quién es Cide Hamete Benengeli?

—Sí, ya veo adonde quiere ir a parar.

—La teoría que planteo en el artículo es que en realidad es una combinación de cuatro personas diferentes. Sancho Panza es el testigo, naturalmente. No hay ningún otro candidato, ya que es el único que acompaña a don Quijote en todas sus aventuras. Pero Sancho no sabe leer ni escribir. Por lo tanto no puede ser el autor. Por otra parte, sabemos que Sancho tiene un gran don para el lenguaje. A pesar de sus necios despropósitos, les da cien vueltas hablando a todos los demás personajes del libro. Me parece perfectamente posible que le dictara la historia a otra persona, es decir, al barbero y al cura, los buenos amigos de don Quijote. Ellos pusieron la historia en correcta forma literaria, en castellano, y luego le entregaron el manuscrito a Simón Carrasco, el bachiller de Salamanca, el cual procedió a traducirlo al árabe. Cervantes encontró la traducción, mandó pasarla de nuevo al castellano y luego publicó el libro, Don Quijote de la Mancha.

—Pero ¿por qué se tomarían Sancho y los otros tantas molestias? —Curar a don Quijote de su locura. Querían salvar a su amigo. Recuerde que al principio queman sus libros de caballería, pero eso no da resultado. El Caballero de la Triste Figura no renuncia a su obsesión. Entonces, en un momento u otro, todos salen a buscarle con distintos disfraces (de dama en apuros, de Caballero de los Espejos, de Caballero de la Pálida Luna) con el fin de atraer a don Quijote a casa. Al final lo consiguen. El libro no era más que uno de sus trucos. La idea era poner un espejo delante de la locura de don Quijote, registrar cada uno de sus absurdos y ridículos delirios, de tal modo que cuando finalmente leyese el libro viera lo erróneo de su conducta.

—Me gusta.

—Sí. Pero hay una última vuelta de tuerca. Don Quijote, en mi opinión, no estaba realmente loco. Sólo fingía estarlo. De hecho, él mismo orquestó todo el asunto. Recuerde que durante todo el libro don Quijote está preocupado por la cuestión de la posteridad. Una y otra vez se pregunta con cuánta precisión registrará su cronista sus aventuras. Esto implica conocimiento por su parte; sabe de antemano que ese cronista existe. ¿Y quién podría ser sino Sancho Panza, el fiel escudero a quien don Quijote ha elegido para ese propósito? De la misma manera, eligió a los otros tres para que desempeñaran los papeles que les había destinado. Fue don Quijote quien organizó el cuarteto Benengeli. Y no sólo seleccionó a los autores, probablemente fue él quien tradujo el manuscrito árabe de nuevo al castellano. No debemos considerarle incapaz de tal cosa. Para un hombre tan hábil en el arte del disfraz, oscurecerse la piel y vestirse con la ropa de un moro no debía ser muy difícil. Me gusta imaginar la escena en el mercado de Toledo. Cervantes contratando a don Quijote para descifrar la historia del propio don Quijote. Tiene una gran belleza.

—Pero aún no ha explicado por qué un hombre como don Quijote desorganizaría su vida tranquila para dedicarse a un engaño tan complicado.

—Ésa es la parte más interesante de todas. En mi opinión, don Quijote estaba realizando un experimento. Quería poner a prueba la credulidad de sus semejantes. ¿Sería posible, se preguntaba, plantarse ante el mundo y con la más absoluta convicción vomitar mentiras y tonterías? ¿Decirles que los molinos de viento eran caballeros, que la bacinilla de un barbero era un yelmo, que las marionetas eran personas de verdad? ¿Sería posible persuadir a otros para que asintieran a lo que él decía, aunque no le creyeran? En otras palabras, ¿hasta qué punto toleraría la gente las blasfemias si les proporcionaban diversión? La respuesta es evidente, ¿no? Hasta cualquier punto. La prueba es que todavía leemos el libro. Sigue pareciéndonos sumamente divertido. Y eso es en última instancia lo que cualquiera le pide a un libro, que le divierta.

Auster se recostó en el sofá, sonrió con cierto irónico placer y encendió un cigarrillo. Era evidente que estaba disfrutando, pero a Quinn se le escapaba la naturaleza precisa de aquel placer. Parecía una especie de risa muda, un chiste que no llegaba a su culminación, un regocijo sin objetivo. Quinn estaba a punto de decir algo en respuesta a la teoría de Auster, pero no tuvo ocasión. Justo cuando abrió la boca para hablar fue interrumpido por un entrechocar de llaves en la puerta principal, el sonido de la puerta al abrirse y luego cerrarse de golpe y una algarabía de voces. La cara de Auster se animó al oírlas. Se levantó de su asiento, se disculpó con Quinn y fue rápidamente hacia la puerta.

Comprensión de texto

01. ¿Cuál es la principal razón por la que Paul Auster admira a Miguel de Cervantes y su obra 'Don Quijote de la Mancha'?

a. Por la crítica social y política implícita en las narrativas.

b. Por el profundo análisis psicológico de los personajes secundarios.

c. Por la semejanza en la naturaleza de sus héroes y el uso de técnicas literarias.

d. Por la extensión y el número de personajes de sus obras.

02.Según el texto, ¿cuál de las siguientes técnicas narrativas, presentes en la obra cervantina, NO es recreada por Paul Auster en sus novelas?

a. Los límites entre realidad y ficción.

b. La descripción detallada de paisajes naturales.

c. La interpolación de una historia en otra.

d. La ironía y la parodia como recursos narrativos.

03. De acuerdo con la estrategia narrativa de Cervantes mencionada en el texto, ¿quién es presentado como el autor original de 'Don Quijote'?

a. Sancho Panza, el fiel escudero de Don Quijote.

b. El protagonista Quinn, un moderno héroe caballeresco.

c. Cide Hamete Benengeli, un supuesto historiador árabe.

d. Don Quijote mismo, quien orquestó todo el engaño.

04. Según la teoría que Paul Auster plantea en su artículo, ¿quiénes conforman en realidad a Cide Hamete Benengeli?

a. El Duque, la Duquesa, Don Quijote y Sancho Panza.

b. Sancho Panza, el barbero, el cura y el bachiller Simón Carrasco.

c. Miguel de Cervantes, Paul Auster, Quinn y Sancho Panza.

d. Don Quijote, Sancho Panza, el Ama y la Sobrina.

05. De acuerdo con la teoría más interesante de Paul Auster, ¿cuál era el propósito principal del 'experimento' que Don Quijote supuestamente llevaba a cabo?

a. Poner a prueba la credulidad de sus semejantes y ver hasta qué punto tolerarían las 'blasfemias' si les proporcionaban diversión.

b. Demostrar la superioridad de la locura sobre la razón.

c. Obtener fama y reconocimiento como el mejor caballero andante.

d. Criticar la sociedad de su tiempo y sus injusticias.

 

 

 

HOMENAJE: EN LA DESPEDIDA DE ANTONIO FERRES - CON CLAVE DE RESPUESTAS

 HOMENAJE: EN LA DESPEDIDA DE ANTONIO FERRES

 Como homenaje a Antonio Ferres, fallecido ayer en Madrid a los noventa y seis años, os invito a leer un par de textos suyos. Ferres fue un autor que sufrió la censura franquista y vivió fuera de los círculos literarios de la crítica y de los medios oficiales e institucionales y eso le valió la marginación y el olvido, recompensas muy frecuentes en nuestra historia de la literatura.

Fuente: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhK490V8-ftrtW1xHnqRyD9GbqUyVpzV_1Qe7dQvHtjKvE131uUrqh3iciQq1MQZBKC0Haiex4W48K-8SLnobBEmgNptFO-bJ02wO_QWEzbPKfy88QY0pKBXkmA4Wimm7oiR8W08fBGevwhDfrhJfImpiDiI6WcxWTKNi88WqhHSaUUmXvru9AlUbhKo6U/s1600/LaPiqueta.jpg


 El primer texto es un fragmento de La piqueta, la novela que publicó en 1959 y que supuso que fuera considerado como uno de los autores más representativos del realismo social español. La adscripción a este grupo de novelistas sociales hizo que la crítica no prestara después atención a sus siguientes obras.

La piqueta se ambienta en el mundo de las chabolas que surgieron en el Madrid de los años cincuenta originado por la pobreza y el éxodo rural. Entre Usera y Orcasitas, asistimos a la historia de una pobre familia a la que se ha comunicado que en el plazo de quince días se va a demoler con piqueta la chabola en la que viven. Los personajes que deambulan por la novela, víctimas de la guerra y del sistema, entre moscas y ratas, nos muestran la pobreza, el desamparo social, la opresión, la soledad, la insatisfacción, el analfabetismo o el machismo, tan característicos de la sociedad española de entonces. Todo se relata con un estilo transparente, fluido, que recuerda lo mejor de la tradición del realismo español, desde Baroja a Sender o Max Aub.
El fragmento pertenece al principio de la novela, el capítulo III de la primera parte, y retrata muy bien una problemática que aún sigue de actualidad más de sesenta años después: los desahucios, la emigración, la injusticia.

 

 

La tierra aparecía seca, con grietas pequeñas, amarillenta por la parte en que daba el sol. Se notaba que venía el verano. Al llegar a los cardos, delante de las chabolas recién blanqueadas, Maruja se cambió la cántara de mano. Tenía la mirada perdida en el campo. Se quedaba con el pensamiento suspendido, sin escuchar nada. Le daba vueltas y más vueltas a lo que había ocurrido el domingo por la tarde con aquel chico.

Su madre le miró desde la puerta, y le gritó:

—Estás como tonta. No sé qué te pasa.

La muchacha siguió, con la cántara vacía, hacia la fuente. El campo brillaba con la mañana de primavera. Era esa mezcla de campo y de pueblo; el descampao revuelto de casuchas. Las posibles calles caían en cuestas suaves. Las paredes parecían más rojas o más blancas a la luz del día; algunas enseñaban los agujeros de sus ladrillos huecos, las celdillas, porque no estaban revocadas y parecían panales de miel, colmenas abiertas. Una casa tenía una tela metálica delante de la ventana y los vecinos habían dejado a un gatillo preso entre el cristal y los alambres. Se oían los maullidos del gato pequeño; lloraba como un niño chico. En la fuente había muchas moscas y las avispas zumbaban alrededor de los charcos y los regueros de agua. Se oía gran algarabía. Una mujer que estaba en el centro del corro de gente que rodeaba el caño, no paraba de hablar.

—¿Qué pasa? —le preguntó Maruja a la última.

—No sé. Dicen que van a tirar las chabolas que han hecho las últimas, que no quieren que venga más gente de los pueblos.

Maruja la miró para ver qué debía contestar. Pensó que la mujer hablaba como las que eran de Madrid. No sabía.

—Mi padre se ha venido aquí para buscar trabajo, en el pueblo sólo se trabaja cuando la recolección, por la aceituna —dijo Maruja.

—Algunos dicen que los de los pueblos habéis llegao a comernos el pan —dijo la mujer. Era alta, huesuda y estaba despeinada.

Maruja calló. Estuvo esperando su turno. Se puso a pensar en el próximo domingo, en el chico que tenía la cicatriz debajo de la mejilla. Se sentó en el suelo, en un espacio que estaba seco, junto a la cántara vacía.

Por el cielo venían las nubes manchadas de luz. Corrían por el azul firmamento de la primavera. Se fue la muchacha cambiando de sitio, conforme avanzaba la fila de mujeres. Tres chicos pequeños se pusieron a jugar en el barro, con los pies descalzos en el agua. En el corrillo que había en torno a la fuente, las vecinas seguían conversando.

 

Después de La piqueta, varias de sus novelas fueron prohibidas en España (Al regreso del Boiras, Los vencidos) o pasaron desapercibidas para la crítica (En el segundo hemisferio, Ocho, siete, seis), a pesar de sus méritos literarios.

Además, escribió también poesía y cuentos. Entre estos destaco el microrrelato El caballo y el hombre. Este segundo texto de Ferres es un sugerente cuento que nos muestra unidos al hombre y al caballo frente a un destino cruel, en medio de un panorama violento y desolador.

 

EL CABALLO Y EL HOMBRE

 El caballo herido y jadeante había llegado buscando un espacio verde imposible.

 El hombre oyó los pasos y vio la silueta borrosa del caballo.

 Hacía días que arrojara las armas, dejándolas caer una a una por el suelo. No sabía a qué sitio dirigirse en aquel cruce de calzadas medio cubiertas por la arena, en un territorio desierto y sin árboles. Le dolía la pierna izquierda, hinchada, con coágulos negros de sangre. Y le latían las sienes. Quizás, lejos, donde temblaba estremecido el aire, estuvieran las inmensas llanuras verdes por las que vagaban las almas nobles de los hombres. Se sentía perdido. Pensó en el caballo, que resoplaba un trecho más allá. Le dio más pena aún saber que era un caballo enemigo. Parecía que el sol estaba tan alto esa tarde, que no fuera a oscurecer nunca en la vida. Oyó los resoplidos del caballo, y vio que se acostaba junto a una pequeña roca blanca que emergía de la arena. El animal sabría, aunque fuese entre sueños, si empezaban cerca los extensos prados. O a lo mejor serían pueblos verdaderos llenos de mujeres, de niños y ganados. Recordaba los enormes poblados con las mujeres saltando las hogueras, los tapiales frescos con las fuentes, y el portal de la casa de su madre en la última ciudad en la que él había sido niño.

 Tenía tanto calor y sentía tanta fatiga, que anduvo a gatas, hasta meter la cabeza debajo del cuerpo grande del caballo. Estaba allí, pegado al sudor frío, escuchando los latidos del corazón del animal. Podía ser que el caballo sintiera la gloria de las tierras verdes y de los arroyos rumorosos, sin arneses, ni dueño. Pero para el hombre eran campos que daban miedo, porque no surgían como los oasis y las llanuras de la Tierra, donde había pueblos y torres. El hombre cerraba los ojos en la frescura del sudor del caballo, y temía ver las sombras de los muertos. Si aguardaba un poco, desfilaban por dentro de sus ojos rostros de hombres y mujeres desconocidos. Como había en las ciudades. Caras de gente viva que pasaba de largo en una existencia casi interminable.

 Así quería esperar, mientras resollara el caballo. Solo sentía cierta dificultad en el pecho, un pequeño ahogo. Rozaba con la yema de los dedos el cuerpo del animal. Sabía que el latido del corazón del caballo era como el latir de todo lo que existía, del entero Mundo. Así pasó un largo tiempo. Y seguramente también el animal sentía su mano suave, y la unánime vida. Ambos en aquella tregua. Los ojos cerrados en la penumbra, mientras el hombre seguía viendo pasar las caras. A veces, caras de niños que huían hasta deshacerse en otros rostros. Y de nuevo la calma, el frescor de la marcha de gente como él, seres humanos que seguramente iban buscando otros territorios con bosques y con ríos, o con ansiosos mares.

Tenía que hacer larga aquella espera junto al cuerpo del caballo, en el hueco en sombra del desierto. Luego, vendría una oscuridad brillante, un estallido de lumbre y deseo. El caballo y el hombre en el espacio infinito donde estuvieron siempre.

Comprensión de texto

01. ¿A qué edad falleció Antonio Ferres según el texto?

      a. Noventa y seis años.

      b. Ochenta y seis años.

      c. Cien años.

      d. Setenta y seis años.

02. ¿Qué consecuencia tuvo la censura franquista y su alejamiento de los círculos oficiales para Antonio Ferres?

     a. Una beca literaria del gobierno.

     b. Grandes ventas de sus libros.

     c. Un gran reconocimiento internacional.

     d. Marginación y olvido.

03. ¿Qué novela de Antonio Ferres lo consolidó como uno de los autores más representativos del realismo social español?

    a. La piqueta.

    b. La ciudad y los perros.

    c. El Jarama.

    d. Cuentos del libro de la noche.

04. ¿En qué lugar de Madrid de los años cincuenta se ambienta 'La piqueta'?

    a. El mundo de las chabolas entre Usera y Orcasitas.  

    b. El centro histórico de Madrid.

    c. Barrios de la clase alta.

    d. Zonas rurales alejadas de Madrid.

05. ¿Cuáles son algunas de las problemáticas que 'La piqueta' aún retrata con actualidad más de sesenta años después?

    a. Los desahucios, la emigración y la injusticia.

    b. Los conflictos bélicos internacionales.

    c. La riqueza y el bienestar social.

    d. La industrialización y el desarrollo tecnológico.

 

CUENTO: AÑO NUEVO - JOSÉ MARÍA MERINO - CON CLAVE DE RESPUESTAS

 CUENTO: AÑO NUEVO

                  JOSÉ MARÍA MERINO

De los Cuentos del libro de la noche de José María Merino quiero compartir este sugerente texto, «Año Nuevo», cuya lectura espero que despierte, en este tiempo de incertidumbres, esperanzas en el nuevo año que estrenamos dentro de pocas horas. 

 Fuente:https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHDwHhbvjX8dFpg_4cPnxrqT4dEXOuqMOrjyATeHpTnABclUooqiBJ8mIprqd8rCQDyKnOno-nsKPyFyZVjPDCqCucKQ7wUKUA3FSdqx6e2mgzWAyiEVJY_JEa4ftHlJSb2_mtbB9guxL_RwQSLHJyRT7nOJx13MgMzAu8vL-u_QlhuKtBXrFpiVEgXGU/s1600/FOGOS.jpg

AÑO NUEVO

Acabamos de acostar al abuelo y nos vamos a dormir. Al entrar en nuestra habitación encontramos sobre la cama al año recién nacido. Es un pequeño matojo de pétalos, o de plumas. «Como un pollo», dice mi mujer. Ahora puedo descubrir en él algo redondo, que parece un ojo, y siento miedo. Tiene un brillo amarillento, maligno, que acaso vislumbra los misiles que caerán sobre las ciudades inermes, las bombas que harán explotar los fanáticos, las multitudes en huida por parajes huraños, los niños hambrientos devorados por las moscas, las catástrofes de hielo, fuego, agua y porquería que nos aguardan. Pero el año recién nacido vuelve la cabeza, si eso es una cabeza, y muestra lo que pudiera ser otro ojo verdoso, de reflejo benéfico, y me acaricia una sensación de paz, pues quizá ese ojo percibe días hermosos, niños bien alimentados que aprenden a leer, gentes que disfrutan en paz de la fiesta tras el trabajo, ciudades cuyos habitantes se sienten acompañados y protegidos, un mundo lleno de amigos y de amantes. En apenas segundos el año ha crecido. Ahora es un matorral multicolor que de repente alza el vuelo y atraviesa como un rayo de luz las cortinas y los vidrios de la ventana. La abrimos para verlo ascender, brillando en la noche sus pétalos multicolores, mientras se esparce entre los innumerables cohetes y fuegos de artificio que los vecinos están lanzando para celebrar su llegada.

Comprensión de texto

01. Al inicio del texto, ¿qué encuentran el narrador y su mujer sobre la cama?

    a. Un cohete de artificio.

    b. Un gato dormido.

    c. Un pequeño matojo de pétalos o plumas.

    d. Un libro abierto.

02. ¿Qué sentimiento le provoca al narrador el ojo amarillento y maligno del año recién nacido?

   a. Sorpresa.

   b. Miedo.

   c. Curiosidad.

   d. Felicidad.

03. ¿Qué percibe el narrador a través del ojo verdoso y benéfico del año?

 a. El lanzamiento de fuegos artificiales.

 b. Días hermosos y un mundo lleno de amigos.

 c. Imágenes de destrucción y caos.

 d. Recuerdos del año anterior.

 

04. En apenas segundos, ¿qué le sucede al año recién nacido?

     a. Vuelve a ser un pequeño matojo.

     b. Ha crecido y se ha convertido en un matorral multicolor.

     c. Se encoge y desaparece.

     d. Se convierte en una persona.

05.¿Cómo atraviesa el año ya crecido la ventana de la habitación?

   a. Flotando lentamente.

   b. Rodando por el suelo.

   c. Con un fuerte estruendo.

   d. Como un rayo de luz.

 

 

 

 

POLISEMIA/SINONIMIA/ANTONIMIA - CON EJERCÍCIOS Y CLAVE DE RESPUESTAS

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